Después de lo ocurrido el 4 de julio en la elección de Puebla, se cree que todo podrá suceder en la elección presidencial del ya cercano, muy cercano 2012
O la lógica se equivoca, o los ciudadanos nos muestran nuevas facetas en su comportamiento, o de plano se trata de negociaciones políticas que la gran mayoría no entiende.
Y para enfocarnos en el golpeado mundo rural, en una entrega anterior dije que en la elección del 4 de julio los hombres y mujeres del campo votarían por la izquierda y el centro, nunca por la derecha, pero resultó lo contrario y le dieron nada menos que el poder a la derecha, ya que ganó el candidato propuesto por el Partido Acción Nacional.
No se entiende, o todo está claro, tan claro como el agua ( pero no la de Valsequillo o el río Atoyac), o es que la lógica no falló sino que fue sustituida por otro tipo de acuerdos en la compleja política y su caudal de intereses.
¿ Cómo explicarse que la golpeada sociedad rural votó por la continuidad del modelo que la oprime? Es como si a alguien que le están golpeando de mil maneras pide que lo sigan haciendo porque dice que es mejor esta forma de vida comparada con otra.
¿Cómo explicarse que esas masas campesinas hambrientas y desnutridas acepten la continuidad de un modelo económico que los ha golpeado?
Aseguran unos que el resultado del 4 de julio es bastante explicable, que fue el fenómeno local y no el nacional lo que definió el resultado, pero ¿hasta qué grado esa sociedad rural estaba molesta con lo que ocurría en Puebla al grado de decir, me voy del otro lado aunque no me guste?
Por eso insisto en que el 2012 es impredecible, pareciera que los mexicanos no tienen claro el rumbo que deben tomar, o quizás es mejor pensar que el rumbo está decidido pero no por ellos.
Hay cosas que no se entienden, o quizás es tan sencillo entenderlas.
Que no sea sólo el moto tractor
Estamos a seis meses de que entre en funciones el nuevo gobierno, a seis meses de que los campesinos de Puebla, el campo y todo el sector rural sepan qué les depara el destino en la nueva administración.
A lo mejor estos seis meses serán buenos para que el nuevo equipo de gobierno planee muy bien lo que va hacer en todos los sectores, entre ellos el campo y el amplio mundo rural.
Si muchos de los votos rurales fueron en realidad a favor de la fórmula ganadora el pasado 4 de julio, es lógico pensar que toda esa gente espera cosas buenas de la nueva administración, para eso votaron, para eso dijeron no a la continuidad del partido en el gobierno.
Las campañas quedaron atrás y en el 2011, ya no serán campañas, serán acciones de gobierno, serán programas y política del nuevo gobierno.
Se supone que la oferta y promesa de los moto tractores del candidato en campaña debe ir acompañada de medidas y programas de gobierno para apoyar a este sector en los siguientes seis años.
Reitero que el moto tractor es una pequeña máquina que es útil para superficies reducidas, digamos unas diez hectáreas, pero en Puebla la superficie agrícola es de un millón de hectáreas, nada más hay que hacer la cuenta para saber cuántas de estas pequeñas máquinas se necesitan.
El gobierno entonces, deberá tener el proyecto real para el campo poblano y para todo el sector rural, los que votaron por el candidato triunfador esperan cosas buenas, noticias buenas.
Para empezar quien sean nombrado titular de la política agropecuaria del estado deberá ser un profesional, un conocedor del campo, un hombre o mujer con amplia experiencia, no importará que tenga altos grados académicos, simplemente que sea un conocedor del sector, que no llegue al cargo por ser amigo o compadre del gobernador, sino porque merece el cargo, porque responde, porque no será un burócrata más, sino un servidor del campo.
Vamos a esperar que arranque el nuevo gobierno, los productores son pacientes, todo el mundo rural lo es, pero quiere respuestas, no sólo el moto tractor.









